Nuestra historia


La historia de Carlos I se remonta a 1889 cuando en la ciudad de Jerez, un maestro bodeguero encontró en un rincón de su bodega unas misteriosas barricas. Ni el maestro ni nadie supieron nunca de dónde provenían, pero al instante se dio cuenta de que contenían el brandy más exquisito que había probado jamás. “Un sabor capaz de conquistar el mundo” pensó. Y por eso lo bautizó Carlos I.

La imagen del gran emperador, que Tiziano pintó rememorando su triunfo en la batalla Mühlberg (1548), ha servido de inspiración para nuestro emblema, elemento inconfundible de nuestras botellas y estuches.

¿Qué hace a un Rey único

Reconocimientos


Carlos I siempre se ha reconocido por su calidad, por eso ha sido galardonado con los premios de mayor prestigio internacional. Un gran orgullo y al mismo tiempo, la responsabilidad de mantener inalterable su prestigio allá donde vaya.